sábado 12 de diciembre de 2009

"SÍMBOLOS Y SONÁMBULOS"



Colección de 49 obras realizadas desde la emotividad. Es el fragmento de una confesión que intenta plasmar el sentimiento y estados de ánimo de muchas personas que coexisten entre la frivolidad y conveniencias sociales.
Habla de la tristeza, de la sensación de soledad y la falta de entusiasmo que el hombre de hoy sufre por una pérdida de expectativas, frustraciones y desencanto. Por los deseos no alcanzados, por cotas marcadas y generadas por ese afán competitivo que nuestra sociedad impone. La pérdida de una estabilidad laboral, los accidentes de tráfico y laborales, las traiciones originadas por el afán de lucro, etc., inducen a estados de enajenación mental y a una falta de entusiasmo por la vida que los convierte en Sonámbulos, personas que aún llevando una vida aparentemente normal, ya están muertos en su interior porque han perdido la ilusión de vivir.
Plasmar esta realidad, que en principio puede parecer una concepción trágica y desalentadora del hombre y del mundo moderno, propone una vía de esperanza: El viaje al interior en una búsqueda de la identidad a través de lo místico, el único camino posible, el retorno del ser a su esencia, proponiendo actitudes capaces de redimirse de las miserias cotidianas y sentirse libres de ataduras de la razón que harán innecesaria la experiencia sensible ordinaria.

Consideración formal.
El arte es también un instrumento de poder, y la industria cultural es la más refinada forma de dominación al servicio de la opresión. (Gerard Vilard)
Sé lo que se lleva, sé lo que gusta, pero también sé que una obra es tanto más verdadera y convincente cuanto más se refleja el autor en ella.
Esta concepción del arte que es también vocacional y temperamental me libera del servilismo artístico de las tendencias actuales y me permite desde la libertad y autonomía ser combativo y desafiante a la estética predominante de la amabilidad. Lo planteo como siempre, desde el riesgo estético y desde la disidencia más absoluta.
Gran parte de la banalidad fotográfica que se produce deliberadamente o no y que se promociona, no es otra cosa que la falta de criterio y el gusto snob por las new sensations extranjeras.

Proceso de Transformación aparente y la Estética de lo aleatorio.
Esta metodología de trabajo que en un principio se podría pensar que solamente concierne a un aspecto puramente técnico no es así, no sólo afecta a la apariencia formal, sino que además es la base de un contenido filosófico y conceptual.
El acercamiento a este trabajo ha de hacerse a partir de un concepto de ruptura, de un intento de separación de las tendencias dominantes y modas.
Es una forma de concepción de la fotografía, que se orienta conscientemente contra los códigos de representación actuales y que se propone evidenciar una retórica de lo realista, que no supone ningún avance ni aportación por la facilidad y simpleza que la cibernética nos ofrece.
No se trata de un método de trabajo basado en procesos antiguos de blanqueos parciales, oxidación o solarizaciones ya realizados por otros autores. Se trata literalmente de escribir con la luz, de fomentar la aparición de acontecimientos fortuitos desde la propia esencia fotográfica.
La exploración de lo aleatorio y el promover, deliberadamente, condiciones que favorecen el azar y efectos caprichosos, nos conducen irremediablemente a una nueva dimensión creativa. Nos liberamos en gran medida* de referentes imitativos para entrar de lleno en un proceso creativo autónomo. Al partir de una premisa metafísica como es “lo aleatorio” estamos hablando de acontecimientos fortuitos e inesperados que, necesariamente, manifiestan el interior del ser y por tanto expresan parámetros desconocidos de la personalidad misma del que se compromete en su ontología.
Lo fortuito existe y nos favorece creativamente porque tenemos una intención, un proyecto; el azar nos ayuda de manera inesperada para alcanzar nuestro objetivo: el proyecto deseado. Llamamos fortuito o aleatorio a lo que nos impide o ayuda de forma sorpresiva, llegar a lo que intuitivamente vamos buscando.
La intencionalidad de una acción, un trazo, una pincelada de revelador, etc, se mueve en un orden físico, pero implica una actitud emocional consciente y de creación misma. Llamamos aleatorio a una serie de acontecimientos que permiten manifestaciones de otro orden. Somos sensibles a este orden porque previamente ya estábamos comprometidos y nuestro estado de acuidad mental era el adecuado. Dicho de otra manera, nuestra acción gestual, la impronta de ese preciso momento, manifiesta una realidad desde un punto de vista o plano desconocido, pero incuestionablemente nuestro.
De este modo, la creatividad se plantea como búsqueda y recurso de nuestra propia experiencia y una afirmación de acciones íntimas subconscientes. Esta perspectiva de lo inconsciente, la impronta del gesto, es lo que se escapa del dominio técnico y genera, mediante la improvisación, una expresión personal y esencial de nuestra identidad.


JAM MONTOYA


(*) Es en gran medida, por que si llegáramos a la abstracción pura, que además sería mucho mas elemental, perderíamos automáticamente, el referente de lo fotográfico, o sea, la esencia de su cualidad ontológica.